Betsy Sussler, editora en jefe y una de las cofundadoras de BOMB Magazine, Nueva York

traducido por Libia Bianibi Lopez Mateos Cortes

entrevista y escritura por: Caitlin Deutsch and Isabel A. Servantez / traducido por: Libia Bianibi Lopez Mateos Cortes
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Betsy Sussler es la editora en jefe de BOMB Magazine, y una de las cofundadoras de la revista, junto con Sarah Charlesworth, Glenn O’Brien, Michael McClar y Liza Bear. Sussler inició BOMB en 1981 con el propósito de darle una plataforma a los artistas para discutir sus vidas y obra con colegas en etapas profesionales semejantes sin una mediación critica o periodística. El 16 de febrero del 2016 Caitlin Deutsch, alumna del posgrado en política y administración de las artes, e Isabel A. Servantez, alumno de historia del arte, entrevistaron vía telefónica a Sussler. Se diiscutieron numerosos temas alrededor de la historia, propósito y futuro de BOMB a partir de su cambio como una publicación impresa con 3,00 copias a una presencia en línea con 1.5 millones de lectores.

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ISABEL A. SERVANTEZ: Estaba revisando una colección de entrevistas de 1997 en donde escribiste la introducción, en la que dijiste: “Nuestros trabajos como editores, artistas y escritores es escuchar y al hacerlo empujar y jalar el diálogo en la entrevista hasta que la sustancia se revele por si sola. Estas entrevistas fueron eventos singulares en su propio derecho; algunas jocosas y algunas combativas”. Me estaba preguntando, como facilitadora de estas conversaciones y entrevistas, como editora, ¿te ves como una creadora?

BETSY SUSSLER: Umm … no, en una palabra. Estoy de acuerdo contigo en un nivel. Ser un editora es una tarea creativa, tiene un proceso creativo pero no pienso en mi tanto como una creadora, que como alguien que ayuda a formar ideas.

CAITLIN DEUTSCH: Tal vez haga una pregunta en esa línea. Siento que hoy más que nunca, la gente se identifica como creadores o curadores o artistas de una manera más liberal. Pienso mucho en la manera que la palabra “curador” se usa en Instagram por ejemplo, i.e. “Tu curas tu página de Instagram”. Tengo curiosidad si también ves esa tendencia en tu trabajo, con la manera en la que cambian la noción de esas identidades o definiciones del artista.

BS: No lo se. Es un proceso uno a uno muy íntimo sobre su creatividad y la manera en la que hacen arte, así que de cierta manera el medio es supuestamente el mensaje, pero nuestro medio siempre ha sido texto porque me gusta lo maleable que es. Tiene cualidades transformativas.

En términos de crear el texto, que ayudo a hacerlo y lo disfruto, es realmente acerca de esa transformación y esa cita que mencionaste al principio. En realidad no he cambiado mis ideas sobre eso. Realmente es como llegas a esa revelación al poner mucha atención.

CD: Para continuar con esta idea de llegar a una revelación, algo que Al y yo hemos hablado y es algo que he estado pensando en particular para mi carrera como educadora, es cómo hablamos y compartimos nuestros fracasos. Así que considerando eso, ¿alguna vez piensas que la entrevista ha fallado?, o que tal vez las entrevistas o los proyectos más grandes que BOMB ha intentado, ¿han fallado?

BS: Tengo una visión muy específica de lo que es el fracaso. Si no eres lo suficientemente valiente para fracasar, no vas a hacer nada interesante. Esto también es cierto en las entrevistas, así que no tengo miedo al fracaso pero no lo voy a presentar. Vamos a trabajar hasta que consigamos algo que tenga sentido y que haga que ese fallo trascienda. En BOMB pasamos por muchos borradores para una entrevista, no es como que sólo se graba y se deja caer en la página. Está editada y reescrita en colaboración con los participantes para que podamos tomar lo que sea que hacemos y hacer otra cosa. De eso se trata el arte, ¿no?

Betsy Sussler

illustration by Isabel “Al” Alexander Servantez

CD: ¿Alguna vez has dejado que el lector pueda ver las “fallas” o iteraciones de una conversación por las que tuviste que pasar para llegar al producto final?

BS: Nuestro archivo está en Columbia University en el departamento de libros raros y manuscritos y cualquier investigador que lo desee puede revisarlo, pero esto se hace con los artistas y la necesidad de proteger su privacidad en mente. Así que si dijeron algo con lo que no están satisfechos o algo que no quieren que se haga público, no lo hacemos. Así que cuando el artículo está terminado es cuando todos han dicho que es lo mejor que se ha podido hacer.

IS: Tengo una pregunta que se relaciona directamente con eso, el énfasis en la colaboración con el artista. Estoy estudiando historia del arte… ¿Cómo te sientes acerca de historiadores del arte que citan o interpretan la intención de un artista sin su aprobación cuando publican su trabajo?

BS: Los historiadores han hecho esto por siglos y está bien, es una ocupación erudita legítima, pero BOMB fue fundada porque sentimos que estaba ocurriendo exclusivamente sin privilegiar la voz del artista. Necesitábamos encontrar un lugar donde los artistas pudieran sentirse seguros hablando de su trabajo. Así que hemos hecho BOMB específicamente para eso. No significa que pensamos menos de otras formas de investigación. Sucede que es nuestra particular forma de investigar, basado en el diálogo. El diálogo por su propia naturaleza es inclusive y cambiante, y nos gusta incorporar eso.

CD: Algo que Al y yo estábamos discutiendo, lo que es más revelador de BOMB, es exactamente lo que acabas de decir. Fue una intervención, fue un rompimiento con la exclusividad y cómo se habla sobre el arte. Han pasado casi 40 años desde que BOMB hizo su debut.

BS: Treinta y cinco.

CD: Treinta y cinco. Eso es mucho tiempo. Así que me pregunto, ¿ves algún cambio en el periodismo u otras áreas, como redes sociales, que creas que están haciendo trabajo por el que sientas interés, curiosidad o estés impresionada? Algo que esté ayudando a traer lo que siempre has hablado; las conversaciones que los artistas tienen cuando hablan de su práctica.

BS: Realmente espero que hayamos cambiado la naturaleza del discurso crítico, e hicimos eso y BOMB hizo eso, y estoy orgullosa. Es un péndulo que siempre se mece, y siempre habrá un tiempo en el que ese no será el caso, pero BOMB lo seguirá haciendo.

IS: Me pregunto si lo que estás hacienda es un esfuerzo periodístico, pero tal vez también es un esfuerzo histórico.

BS: Ese es un buen punto. No lo pensamos como una actividad periodística porque no tenemos un reportaje como tal en la revista. Es realmente acerca del diálogo, no es un periodista haciendo preguntas y alguien dando respuestas sobrias. Realmente es sobre una conversación y cuando emparejamos gente, no es juntarlos con un reportero. Es juntarlos con otro artista o teórico o alguien a quien realmente respeten con quien hayan estando trabajando durante años, o alguien que no conozcan pero que esté en una trayectoria con su propia obra que sea respetada. Realmente somos muy cuidadosos al emparejar, y nos basamos en la conversación, no en el reportaje. Cuando empecé BOMB, venía del teatro. Era acerca de escribir obras.

CD: ¿Te molestaría si hago una pregunta sobre Nueva York?

BS: No, hazlo.

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CD: Cuando estaba leyendo una de las antologías, recordando y familiarizándome con las entrevistas, estaba pensando que cuando BOMB empezó estaba muy conectada a la escena en Nueva York. Yo soy de Nueva York, pero me perdí esa época. Me pregunto si hoy en los centros urbanos como Nueva York, las escenas artísticas son más difíciles de construir. Existieron en ese pasado por la naturaleza de la economía y el costo de vida. Ahora cuando un artista llega a la ciudad, no existe ese mismo sentido de “múdate al centro y hay artistas ahí”, y estás en bancarrota pero estás sobreviviendo y haciendo arte.

BS: Y hay una comunidad y realmente puedes salir y caminar por las calles.

CD: Yo crecí en una época en la que eso ya estaba cambiando. Creo que es muy distinto…

BS: Se ha perdido.

CD: ¿Qué significa para los artistas de hoy que no necesariamente te puedas mudar a otro lugar e inmediatamente encontrar a tu gente?

BS: Debe ser mucho más solitario. No me lo puedo imaginar. Pero las buenas noticias es que ahora hay centros por todo el país a los que la gente se puede mudar y tener esa experiencia. No necesariamente Nueva York, aunque me imagino que en Bushwick todavía tienes esa experiencia hasta cierto grado, y Williamsburg y en áreas más lejanas de Queens. Pero solo voy a decir que BOMB si salió de un ambiente muy particular: el centro de Nueva York a finales de 1970 y 1980. Todo el mundo se conocía. Conforme las cosas cambiaron y conforme BOMB creció, se ha vuelto mucho más internacional. Seguimos tratando a todos los participantes y contribuidores como si fueran parte de una comunidad, pero esa comunidad ahora es mundial y es una de artistas, escritores, directores de teatro y cineastas. Sentimos que ellos tienen valores similares en términos de querer hacer el mayor trabajo posible, que sea único e inequívoco, así que supongo que ahí reside nuestra notación y nuestra atractiva idea de dónde reside la noción de una comunidad. La otra cosa es que ahora tenemos a BOMB en línea diariamente, lo que consideramos como una comunidad virtual de gente discutiendo y conversando de la misma manera.

IS: Caitlin y yo discutimos ayer como el internet a cambiado la naturaleza de la comunidad que existe…

BS: Es una conexión distinta. No es cara a cara, sentados tomando un trago o comiendo. Eso es lo que me gusta hacer porque tienes la oportunidad de escuchar y ver y oler y tener una idea de alguien. De su manera de ser.

En la otra mano, es increíble poder comunicarte con personas regularmente con gente con la que normalmente no podrías. Así que para BOMB, cuando empezamos estábamos imprimiendo 3,00 copias y la mayoría estaban siendo distribuidas en Nueva York. Después de que nos ofrecieron una magnífica subvención de la A. W.  Mellon Foundation, digitalizamos todo nuestro contenido y lo volvimos una biblioteca virtual. Ahora todo lo que hace BOMB es gratis. Una pequeña publicación trimestral no podría –y no puede– tener 1.5 millones de lectores anuales. Pero ahora lo tenemos y es todo por el internet. Así que se trata de accesibilidad y estamos muy orgullosos de eso. El conocimiento es poder y ahora jóvenes de todas partes del mundo… 50% de nuestros lectores tienes menos de 30 años. Esto significa mucho para nosotros y no habría podido ocurrir si no hubiéramos adoptado ese mundo. Pero de aún estamos imprimiendo una revista, ¿sabes? Así que caminamos ambos lados del camino y es increíble poder hacerlo.

CD: Se que cuando empezaste BOMB dijiste que era realmente difícil pensar acerca del futuro, porque nunca pensaste que BOMB duraría.

BS: No pensé que duraría y lo que no entendía completamente fue la naturaleza de la conversación y la naturaleza del diálogo y lo crítico que es.

CD: Aún crees que la naturaleza de la conversación que BOMB facilita entre artistas y creativos está en su propia manera rompiendo barreras, ¿cómo lo hizo hace 35 años? Se que dijiste que BOMB ha hecho el camino para que eso sea la norma, ¿el trabajo de BOMB sigue siendo tan imprescindible en algunas maneras como cuando empezaste el Proyecto?

BS: Si y no. Nadie hace entrevistas de la misma manera que nosotros. Creo que mucha gente no entiende que tan difícil son y que tipo de trabajo requiere. Realmente tratamos el documento como, AL, tú has escuchado el término –un “documento histórico”. Un documento definitivo y un texto literario. Nosotros lo transformamos en un texto literario. Esto es muy importante y es algo la gente no entiende.  Ahora estamos trabajando en historias orales y nos estamos acercando a ellas no desde un punto de vista arqueológico o sociológico, sino del punto de vista de dos artistas sentándose a hablar de sus vidas. Y como vuelves esto en… algo que realmente se vuelve una novela corta, pero ¿cómo lo haces legible? Por que si no es legible no es accesible y por lo tanto no importa. Es lindo que exista, pero quieres que jóvenes en la preparatoria puedan leerlo y saber que ellos también pueden abrir esas puertas. Así que creo que si, en una manera distinta somos importantes ahora. Hemos abierto muchas puertas y seguimos abriéndolas y buscando maneras de como hacerlo. Ahora es sobre accesibilidad y “como cuentas una historia?” Puede ser una iniciativa intelectual, pero sigue siendo la narración de historias.

CD: Siempre me agrada escuchar gente hablar sobre cosas como narraciones. Trabajo en educación en los museos y todo lo que hacemos es narrarle a nuestra audiencia. Hablas específicamente de estudiantes de preparatoria. Eso me hace feliz, porque ¿de qué otra audiencia me gustaría hablar? Pero, ¿cómo haces?… ¿ves a BOMB misma como lo que disemina cosas como historias orales y entrevistas, o te has asociado con otras organizaciones?

BS: Eso es lo que estamos intentando hacer. Estamos intentando asociarnos con otras organizaciones que tienen programas educativos que pueden incluir historias orales es sus programas y otras entrevistas también. Todos dicen “no son solo historias orales lo que queremos”

Nos estamos asociando con el Museum of Modern Art y con el Studio Museum en Harlem, y estamos hablando con varios bibliotecarios. Ese es nuestro siguiente paso a regresar al mundo y tener una audiencia más joven, para que puedan ver que ellos también pueden hacer esto. Hace muchos años, cuando estaba en el Art Institute de San Francisco, Lynda Benglis fue a hablar y dijo “En serio, los estudiantes solo quieren saber que los artistas se rascan y se estiran como todos los demás.” Yo dije “¡Wow!” Eso realmente se quedó conmigo porque claro que tiene razón. Una vez que te das cuenta que un ser humano falible está sentado ahí hablándote sobre su experiencia y pensamientos, entonces eres un poco menos duro contigo mismo y se vuelve posible avanzar.

IS: Creo que tengo una pregunta en mi propia práctica sobre los historiadores de arte que usualmente son verbosos y floridos. Desde que empezaste BOMB, ¿has visto alguna transición en los textos de la historia del arte? Los textos académicos usualmente han sido muy pulidos, presentando a los artistas casi como figuras semi-divinas. ¿Hay algún tipo de transición que hayas notado que los haga más accesibles?

BS: No puedo hablar de esa totalidad, porque no los leo tan seguido. Puedo decir que estoy más involucrada en ver el arte y editar la revista, así que no me queda suficiente tiempo para leer de lo que hablas. Dicho eso, creo que la escritura está mejorando.

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BS: Algo en lo que estamos trabajando ahora es en llevar a los artistas involucrados en las historias orales y otras de nuestras entrevistas a un escenario frente a pequeñas audiencias y dejarlos hablar y que les hagan preguntas. Acabamos de solicitar fondos para hacer chapbooks. Extractos de historias orales que pueden ser dados como folletos.  No son tan caros. En algunas instancias las historias orales tienen 100 páginas –y no vas a lograr que un quinceañero lea eso–. Pero se les das 18 páginas con imágenes, bien lo podrían consumir.

  • traducido por Libia Bianibi Lopez Mateos Cortes

    Betsy Sussler:
    https://en.wikipedia.org/wiki/Bomb_(magazine)

    Caitlin Deutsch:
    http://www.caitlindeutsch.com/

    Isabel A. Servantez:
    http://fnewsmagazine.com/author/isabelservantez/
    https://engage.saic.edu/organization/SUGs/calendar/details/1129774

    LIBIA BIANIBI LOPEZ MATEOS CORTES:
    https://engage.saic.edu/organization/SUGs/calendar/details/1129774
    https://www.facebook.com/events/343493976000235/